lunes, 4 de noviembre de 2013

BORDEAUX.

Este fin de semana me levanté temprano para coger un tren hacia Burdeos, el madrugón valió la pena aunque las dos horas y media de viaje se me hicieron un poco pesadas. Cuando llegamos nos esperaban en la estación unos amigos de la familia que vivían allí. Poco duró la presentación ya que nos fuimos a ver Burdeos rápidamente. Aunque pronto apareció el típico tiempo del norte de Europa, ese al que los españoles no estamos nada costumbrados, increíblemente en dos minutos el tiempo cambiaba radicalmente, tan rápido que cuando comenzaba la tormenta no nos daba tiempo a ponernos a cubierto y terminábamos refugiandonos en los parkings de la ciudad. Burdeos me gustó mucho, una ciudad antigua, muy bien cuidada y conservada. Hicimos un tour completo por toda la ciudad, vimos la catedral, las principales calles, dimos un paseo por el Garona... Y al final hizo calor. Cuando se hizo de noche fuimos a la casa de la misma familia que nos había recogido en la estación, cenamos con ellos y nos quedamos a dormir en su casa. Al día siguiente después de comer nos preparamos para coger el tren de regreso a Toulouse.
Os dejo algunas fotos de la ciudad.

Au revoir!




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